La subsecretaria de Seguridad, Pilar Giannini, afirmó que la autocrítica del Gobierno respecto de su reforma constitucional de seguridad es haberla retirado para respaldar una alternativa con mayor consenso en el Congreso. En entrevista con The Clinic, sostuvo que la decisión busca avanzar de forma más rápida en herramientas contra el crimen organizado y que la seguridad “no es un tema de la derecha ni la izquierda”.
Giannini explicó que la iniciativa original generó disidencias entre los partidos, por lo que se optó por una propuesta de consenso que mantiene el reconocimiento constitucional de la seguridad pública y la diferenciación de regímenes penitenciarios, orientada a impedir que el crimen organizado opere desde las cárceles. Descartó que se trate de un traspié legislativo y señaló que “parte de la democracia es discutir en el Congreso”.
Ante las críticas del exgeneral director de Carabineros Ricardo Yáñez al proyecto de modernización de la institución, respondió que “un exgeneral director no debería estar refiriéndose a la gestión de un general director que hoy está en ejercicio”. Precisó que el proyecto contempla un bono trimestral de incentivo del 10% (ampliado desde el 8,4% del proyecto anterior), elimina el tope del bono de riesgo para que pueda llegar hasta un 100% en sectores de alto peligro, y eleva el informe financiero a unos $106 mil millones, frente a cerca de $33 mil millones del proyecto del gobierno de Boric.
La subsecretaria también abordó la distancia entre la desaprobación al Ejecutivo y los indicadores de seguridad: “Los números dan cuenta de un buen resultado y de un buen trabajo de las policías, del Ministerio Público y del sistema de seguridad”, afirmó.
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